miércoles, 25 de julio de 2012

¿Qué harías si pudieras volar?

  Sola en una habitación no muy grande, hace frío, suenan los Beatles. Una noche mas sin salir, no salgo de mi mente, es el único lugar donde estoy la mayoría del tiempo. No importa el alrededor.
 Un papel en blanco y una lapicera. Mi mente viaja. Es un viaje casi lisergico. Quiero transmitir en palabras lo que estoy viviendo, pero todo se reduce a dejar de lado el papel y la lapicera, es que me expreso mejor en actos.
 ¿Que tal si les dijera que nuestra vida es una obra teatral? Así, somos actores, directores, productores y co-productores de nuestra propia obra. Somos el personaje principal de la trama que va entrelazando historias con personajes secundarios, personajes secundarios que nosotros escogemos...
  Te escogí, te cedí un lugar en la obra, te dejé actuar, dejé que tomaras un lugar importante en el acto, y.. tanto fue que te dejé que te convertiste en el personaje principal de mi obra. Me llevaste de acá para allá, me inventaste un guión, un personaje, una personalidad y actuaste conmigo o mejor dicho, actué con vos. Me gustó tu forma de manipulación. No te detuve. Me gustaba como lo hacías. La manera que tenias de seducirme con tu forma de actuar. Era una improvisación, claro está. Improvisabas conmigo y yo me dejaba porque creía eso divertido. Me encantaste con tu forma de hacer las cosas. Vos actuabas y el público te ovacionaba. Me hacías llegar a lugares desconocidos completamente para mi. Eras una especie de guiador que indicaba el camino a la turista. Hasta que... hasta que la improvisación te resultó un tanto monótona y decidiste bajarte de la obra. Así como quien decide bajarse del colectivo porque ésa era su parada. Así, tan fácil fue para vos. Sólo eso, ese simple acto de cambiar de opinión rápidamente, contradecirse sin problema. Y yo me quedé sin saber como seguir la obra.
  
   Ahora queda tu principalidad marcada y mi total desorientación...
                                                                                 


                                                    Y una cabeza volando en su imaginación 

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